¿Cuánto tiempo tarda un concurso de acreedores voluntario?

¿Cuánto tiempo tarda un concurso de acreedores voluntario?

Las consecuencias del coronavirus han provocado una profunda alteración en la economía, afectando gravemente a cualquier tipo de negocio en España. Por lo tanto, cada vez más empresas optan por declararse en quiebra para resolver la situación de deuda que descubrieron. El proceso en sí puede ser un proceso largo porque contiene múltiples etapas. A continuación, explicamos cuánto tiempo llevará un concurso de acreedores voluntario.

Concurso de acreedores, ¿un recurso necesario o voluntario?

El concurso de acreedores consta en un mecanismo que permite a personas físicas o jurídicas, en una situación de insolvencia, renegociar las condiciones de la deuda con los acreedores. Dado que estas entidades no tienen liquidez para seguir pagando deudas o cumplir con sus obligaciones, el capital social de la empresa se liquidará para pagar la mayor cantidad de deuda posible. Este proceso puede producirse de dos maneras posibles: obligatoria o voluntaria.

 

A veces, cuando hablamos de una empresa constituida como sociedad, puede haber diferencias en la dirección de gestión de la empresa, por lo que puede darse una situación en la que uno de los socios solicite iniciar el proceso. En este caso, hablamos de concurse de acreedores necesaria.

En otras ocasiones, la propia empresa, con el consentimiento de todos los socios, decide iniciar el procedimiento de forma voluntaria. Pero, ¿cuánto tiempo se tarda en declararse en quiebra voluntaria?

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¿De qué fases consta el proceso?

Un concurso de acreedores consta de varias fase primordiales:

1. Fase común

Las solicitudes de los trámites correspondientes podrán presentarse ante el juzgado mercantil correspondiente, que revisará el caso, siendo el juez el encargado de confirmar o rechazar la solicitud. En este último caso, el deudor puede solicitar la sustitución. A partir de aquí, se declarará la quiebra y se nombrará judicialmente al administrador concursal. Primero, este número se encargará de analizar el estado de la empresa, y luego brindar un informe para que el proceso pueda continuar.

Además, se valorarán los activos de la empresa (bienes, derechos y patrimonio) y pasivos clasificados (deuda privilegiada, ordinaria, ordinaria y subordinada).

2. Fase de convenio

En esta etapa, el deudor y el acreedor presentarán propuestas de acuerdo al Secretario Judicial que asigne el caso. La propuesta incluye quitas y esperas para reducir el monto de la deuda y permitir ajustar las cuotas para que la empresa pueda seguir realizando las actividades con la mayor normalidad posible. Además, se puede incluir una propuesta de venta de activos para viabilizar el acuerdo. La propuesta será votada en la junta de acreedores y si se obtiene la mayoría se aceptarán los términos pactados. Finalmente, el juez aprobará el acuerdo y lo hará efectivo.

3. Fase de liquidación

Después de la fase de convenio, si no se ha llegado a un acuerdo sobre la propuesta solicitada, comienza la fase de resolución o liquidación. Si el deudor lo desea, esta etapa puede iniciarse en cualquier momento del proceso.

Este nombre se utiliza en la fase de liquidación porque todos los activos de los deudores se venden para pagar la deuda en la mayor medida posible. El administrador concursal designado anteriormente será el encargado de llevar a cabo este proceso, y para ello asumirá todas las competencias para administrar y gestionar los bienes involucrados.

4. Fase de calificación

Luego de realizar este proceso, se realizará una evaluación final para determinar qué provocó que la empresa cayera en esta situación. El mismo administrador y el Ministerio Fiscal clasificará el concurso como accidental o culpable. En este último caso, se puede entender que el deudor ha provocado o realizado acciones dolosas para agravar la situación concursal.

¿Cuánto tiempo tarda un concurso de acreedores voluntario?

Aunque se desconoce la duración total, ya sea voluntaria u obligatoria, el momento de ciertas etapas se puede determinar fácilmente. Esto depende de la particularidad de cada situación y, lo más importante, depende de la etapa de liquidación de los activos de la empresa.

En este sentido, de acuerdo con la ley, cualquier deudor que tenga conocimiento de dicha situación de insolvencia (ya sea porque ha perdido liquidez y no puede reembolsar la deuda, o porque prevé que no podrá reembolsar la deuda lo antes posible) no debe exceder los dos meses como máximo para iniciar el proceso.

A partir de aquí, puede durar de tres a cuatro meses a partir de la solicitud de declaración de quiebra y la intervención del administrador concursal.

La fase de liquidación es la fase más larga porque dependerá de la venta del bien en cuestión. En este caso, la duración de la que estamos hablando puede variar desde unos meses hasta varios años, y en algunos casos incluso más de 5 años.

La Ley de la Segunda Oportunidad, proceso para empresas y particulares

Si bien la “ley de la segunda oportunidad” suele estar asociada a las personas, las empresas también pueden acogerse a esta ley para hacer frente al pago de deudas pendientes que no pueden seguir afrontando.

El Banco de Inglaterra (BOE) y la Ley de la Segunda Oportunidad regida por la Ley N ° 25/2015 permite la renegociación de la deuda a cualquier deudor insolvente. Desde su creación en 2015, muchas personas han decidido optar por este procedimiento para lograr el alivio parcial o total de grandes cantidades de deuda.

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